La medición de la calidad del aire es una forma fundamental de garantizar la salud y la seguridad de los entornos interiores y exteriores.
Los métodos de medición han evolucionado mucho en las últimas décadas, desde las técnicas manuales hasta los sensores electrónicos y la monitorización continua, y ahora hasta las imágenes por satélite, que permiten profundizar en el conocimiento de las partículas ultrafinas gracias a los datos en tiempo real.

A medida que la tecnología ha permitido una vigilancia y una investigación más estrechas, se han revelado importantes riesgos para la salud asociados a la mala calidad del aire, lo que ha impulsado el aumento de las advertencias y directrices sanitarias de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de las normas nacionales de calidad del aire de cada país.
En 2021, la OMS actualizó sus directrices para recomendar límites de calidad del aire más bajos y endureció sus normas para seis contaminantes clave que son peligrosos para respirar. Un peligro que pasa desapercibido es el aire interior, ya que la mayoría de la gente pasa la mayor parte del tiempo en espacios cerrados.
Según los datos de la OMS se estima que 3.8 millones de personas mueren anualmente en todo el mundo por enfermedades atribuidas a un aire interior nocivo.
Movimiento tecnológico
Con un mayor énfasis en las normativas pendientes, se ha iniciado la carrera por una nueva y mejor tecnología que pueda detectar las partículas nocivas en el aire, sobre todo en los edificios. El mercado se está expandiendo rápidamente, pasando de herramientas especializadas a dispositivos escalables habilitados para la IA y supervisados en tiempo real.
DigiKey, distribuidor mundial de componentes electrónicos y productos de automatización, es uno de los principales proveedores de las empresas que fabrican y venden productos para la calidad del aire.
Así, ofrece desde sensores integrados en miniatura hasta kits de evaluación completos que ayudan a los ingenieros a diseñar e integrar los componentes necesarios en soluciones y dispositivos innovadores.
En el caso de su cliente, Aetosense, una empresa emergente con sede en Cambridge, Inglaterra, dedicada a la búsqueda de un aire limpio, DigiKey es un socio integral en su camino hacia la creación del primer minidetector de nanopartículas del mercado que es más inteligente, más pequeño y menos costoso que los productos de la competencia.
La directora general de Aetosense, Molly Haugen, afirma: «La calidad del aire interior plantea mayores riesgos de lo que la gente cree, ya que el 90% de las partículas inhaladas, entre las que se incluyen la contaminación, los nanoplásticos y los virus, no pueden ser medidas por ninguno de los sensores de calidad del aire que existen actualmente en el mercado. Estamos probando la solución del futuro».










